Cuaresma

Llega la Semana Santa, y con ella la mayor fiesta religiosa y ahora también cultural de nuestro pueblo: la gran Cuaresma. Es el tiempo en que nos preparamos para la fiesta de la Resurrección de Cristo: 40 días, 7 Viernes. E inicia a partir del Miércoles de Ceniza.

Los Viernes del tiempo de Cuaresma

Los Viernes de Cuaresma son una tradición de la iglesia católica. Viernes en que los fieles viven días de penitencia.
Son siete en total, y son llamados según los acontecimientos de la vida pública de Jesús:

  1. Viernes de las tentaciones.
  2. Viernes de los panes y los peces.
  3. Viernes de los clavos.
  4. Viernes de la Samaritana.
  5. Viernes de Lázaro.
  6. Viernes de Dolores.
  7. Viernes Santo.

Para los hermanos sanmartinenses, dueños de los valiosos Cristos, la fiesta del Señor inicia el quinto Viernes.
La palabra Cuaresma que asociamos con la Semana Santa, proviene del latín cuadragésima, es decir, ‘cuarentena’ y designa los 40 días en los cuales nos preparamos para celebrar la Resurrección de Cristo.

Viernes de Lázaro.

Anterior al “Viernes de Dolores” está el llamado “Viernes de Lázaro”. En este día, la iglesia glorifica a Cristo como “la Resurrección y la Vida” quien, resucitando a Lázaro, ha confirmado la resurrección universal de toda la humanidad aún antes de su propia Pasión, Muerte y Resurrección. Este es el último milagro o “signo” que se registra en el evangelio según Juan.

El Viernes de Lázaro es de suma importancia para la tradición del “Tendido de Cristos”. Se siembran los “nacidos” que adornarán a manera de alfombra, los altares de los tendidos. En vasijas planas de barro, con tierra o aserrín, son sembradas diferentes semillas, pudiendo ser de chia, trigo, arroz, etc. Es en 15 días que estarán listos para cumplir su objetivo.

Con la semilla nacida se recuerda el milagro que hizo Jesús al resucitar a Lázaro, quien llevaba 4 días difunto.

Viernes de Dolores.

El siguiente viernes, es el Viernes de Dolores. Se recuerdan los sufrimientos de la Madre de Cristo durante la Semana Santa. Es una tradición impregnada de fervor del pueblo católico que se solidariza con el sufrimiento de la virgen.

Otra tradición sanmartinense se realiza en esta fecha con los “Altares de Dolores”, tradición retomada en los últimos años y aquí un recuerdo al señor Porfirio “Pillo” de la calle 16 de septiembre, así como al Sr. Donato Gutiérrez; cuyos altares de Dolores o incendios* como los llamaban (por la cantidad de luces en el altar) se hicieron famosos en la región.

La devoción a la Virgen Dolorosa es muy antigua en la liturgia católica, como la atestigua el himno “Stabat Mater Dolorosa luxta Crucen Lacrimosa”. Los franciscanos fueron los que evangelizaron durante todo el siglo XVI el hoy Estado de Jalisco, por lo tanto, ellos fueron los que desde el comienzo de la evangelización implantaron las costumbres del Viernes de Dolores.

Los hermosos altares de Dolores para recordar este día Viernes de Dolores, una semana anterior al Viernes Santo. En San Martín de Hidalgo esta hermosa costumbre religiosa se practicaba desde el siglo pasado hasta hace unos 35 o 40 años, que se dejaron de colocar en algunos domicilios.

Viernes de Dolores, época de Cuaresma.

Hace unos años el Profesor Eduardo López y sus alumnos de la escuela Preparatoria de este lugar, retomaron durante varios años  la costumbre y fue la calle 16 de septiembre o salida de Ameca la que se convirtió durante varios años en el escenario de los altares. En los últimos años algo quedó de esa intención de revivirlos y varias familias hasta el día de hoy lo han continuado.

*A los Altares de Dolores también les llamábamos “incendios”, por la cantidad de luz en el mismo, velas y veladoras con papeles dorados y plateados hacen parecer precisamente un incendio.

Siete Dolores

Se instala como preludio a la Semana Santa, fecha que tiene por objeto recordar los sufrimientos de la Virgen María en el momento de la pasión de su hijo Jesucristo, y en recuerdo a los siete dolores que padeció María y que son:

  1. Primer dolor: Profecía del anciano Simeón.
  2. Segundo dolor: La angustia que padeció en la huida y permanencia en Egipto.
  3. Tercer dolor: La pérdida de su hijo Jesús.
  4. Cuarto dolor: Cuando encontró a su hijo llevando la cruz a cuestas.
  5. Quinto dolor: Cuando asistió a su hijo Jesús en la agonía.
  6. Sexto dolor: La herida que sufrió su piadoso corazón cuando el soldado con la lanza abrió el costado de su hijo Jesús.
  7. Séptimo dolor: La sepultura de su hijo Jesús.

¿Quién de los habitantes mayores de este lugar de San Martín de Hidalgo no recuerda el altar del Señor Pillo por la salida de Ameca en la calle 16 de septiembre 43, que se caracterizaba por tener una gran cantidad de nacidos, peces y una cascada? También importante recordar  los altares de la señora Micaela López, quien continúa su familia con el Profesor Aurelio siguiendo  la tradición y el de Don Donato Gutiérrez, que su hija Ana cada año coloca en su domicilio de Reforma y 5 de Mayo.

Si usted visita un altar, al entrar haga la siguiente pregunta: ¿VA A LLORAR LA VIRGEN? La persona encargada del altar le ofrecerá un vaso de agua fresca de Jamaica, chía u horchata.

Elementos del altar y su significado.

  • Virgen de la Dolorosa. La imagen pintura o cromo a quién se le hace el altar para acompañarla en su sufrimiento.
  • Cristo. Es el centro de todo el fervor religioso del calvario de Jesús.
  • Ramas de árboles. se colocan en el fondo del altar, sirven para adornar y para aromatizar el ambiente. (Sauce, pirul, jaral, sabino, pino)
  • Nacidos (de alpiste, trigo, chia). Representa el dolor de morir para poder resucitar. Así como Jesucristo murió para darnos vida eterna.
  • Lechugas y coles. Es un elemento de «ternura'» como una característica de la virgen.
  • Naranjas agrias. Representa lo amargo del dolor.
  • Palomitas de papel. Representa las aves sin nido, almas que se refugian en el seno de María.
  • Palomitas habaneras. Se dice que las palomitas acompañaron a la virgen en su dolor y desde ese momento su canto se tornó triste.
  • Velas y veladoras. Sirven para iluminar el altar y son la principal ofrenda que se hace al altar.
  • Servilletas hechas a mano. Trabajo realizado por las amas de casa para identificarse con la Virgen María.
  • Copal, incienso, romero, clavos de olor. Sirven para aromatizar el lugar.
  • Siete banderas. Significan los siete dolores de la virgen.
  • Color morado. Representa el dolor y el luto.
  • Color blanco. Significa la pureza.
  • Agua. Significa las lágrimas de la Virgen derramadas por su dolor.
  • Agua de Jamaica. Significa la sangre.
  • Agua de Arroz. La pureza.
  • Agua de limón con chia. Lo amargo del dolor.

Canto misterio a la Virgen Dolorosa.

¡Oh, Madre Dolorosa!
¡Paloma del desierto,
que aún después de muerto
miraste al Salvador,
vertiendo del costado
purísimos raudales
para curar los males
del pobre pecador!

Por tantas amarguras
y por miserias tantas,
postrado a tus plantas
venimos a ofrecer,
no ya a las frescas flores
ni el melodioso canto
sino el copioso llanto
que amarga el padecer.